Transparencia y acceso a información pública

2019

2019 (115)

Por primera vez, llega al Jardín Botánico
con la exposición de Bromelias

Por primera vez, ‘Un oasis de color’ llega al Jardín Botánico con la exposición de Bromelias

 

Vistosas y coloridas, así son las legendarias flores de las bromelias, un importante grupo de plantas que desde hace cientos de años ha cautivado a los más exigentes públicos y horticultores, y las cuales  llegarán al Jardín Botánico de Bogotá para develarnos todos sus secretos y deleitarnos con sus seductoras formas.

Del 9 al 11 de noviembre, cerca de 600 individuos de 34 especies diferentes estarán exhibidos en esta primera versión de la exposición, en la que, además, tendremos individuos de especies nativas de Colombia, exóticas provenientes de Brasil, Ecuador y Perú y algunos cultivares.

Con el lema “Un oasis de color”, la exposición dará a conocer una parte de este grupo de plantas epífitas que se aferran a la vida desde las alturas. Además, ofrecerá una amplia agenda cultural que contempla talleres para todas las edades, charlas y conversatorios que nos ayudarán a entender la importancia de las bromelias.

 

Bromelias Nota2
 

“Son plantas principalmente bioindicadoras de la calidad del aire, por lo que su abundancia en lugares contaminados es nula. Por otro lado, participan activamente en el ciclo del agua, capturando grandes cantidades y liberándola lentamente al ecosistema, razones que las convierten en individuos importantes, no solo para los seres humanos, sino también para insectos, aves y otros organismos”, indicó Laura Mantilla, directora del Jardín Botánico de Bogotá.

Para acompañar esta exhibición, pequeños y adultos podrán disfrutar de una fascinante obra de teatro denominada ‘Una bromelia pa’l camino’, la cual narra los sucesos y recuerdos vividos por un campesino y su nieto durante una larga travesía para llegar a esta colorida exposición en la capital.

Los interesados en adquirir este tipo de plantas también podrán hacerlo gracias a los diferentes puntos de venta disponibles. El costo del ingreso a la exposición es de $5.200 para adultos y $2.100 para niños de 4 y 12 años.

 

Las aves que más visitan
los árboles de Bogotá

Las aves que más visitan los árboles de Bogotá

 

Entre los árboles y arbustos de la capital se refugian un sinfín de ellas. Sin importar la hora o el lugar, el canto de alguna siempre te ha de acompañar. Otras se dejarán fotografiar, mientras varias se esconderán entre las ramas de algún lugar. Con suerte, lograrás ver cómo extienden sus alas  y planean su mejor vuelo; la caza de una apetitosa lombriz que depositarán en el pico de sus polluelos; o la mirada de ellas en el horizonte disfrutando de las coberturas vegetales que Bogotá les ofrece. Así son las aves de la ciudad.

A través de diferentes investigaciones se ha logrado establecer que ciudades como Bogotá son lugares importantes para la avifauna, precisamente, ya se han registrado 235 especies de aves en la capital, las cuales pertenecen a 41 familias. De ellas, 170 son residentes, 73 migratorias y 68 son exclusivas del área rural de la ciudad, mientras que 26 son únicas del área urbana.

De acuerdo con estudios realizados por el Jardín Botánico en algunos puntos de los Cerros Orientales, área de vegetación nativa propia del ecosistema andino, se observó la interacción de 58 especies de aves con las diferentes plantas allí presentes, siendo el Chilco (Baccharis latifolia) la que mayor interacción tuvo con las aves, principalmente como sitio de percha de la avifauna. De las aves que se han observado haciendo uso del chilco están la chisga (Spinus spinescens), el barbudito (Mecocerculus leucophrys) y aves migratorias como la reinita gorginaranja (Setophaga fusca) y la especie casi endémica picocono rufo (Conirostrum rufum), entre otras.

En los Cerros orientales también se ha observado la estrecha relación de las aves con especies vegetales como el sauco (Sambucus nigra), arboloco (Smallanthus pyramidalis), aliso (Alnus acuminata), salvio negro (Cordia cylindrostachya), raque (Vallea stipularis), cucharo blanco (Myrsine latifolia), tuno esmeraldo (Miconia squamulosa) y eucalipto común (Eucalyptus globulus), entre otras, esta última es utilizada, principalmente, por el colibrí chillón (colibrí coruscans) y el toche (Icterus chrysater) para percha y canto.

Asimismo, en la ciudad se ha observado el uso que brindan diferentes especies del arbolado urbano como recurso alimenticio para la avifauna. Es el caso del picogordo (Pheuticus aureoventris) y el cascabelito (Forpus conspicillatus), que se han reportado alimentándose de las flores del arboloco; el gorrión de monte (Atlapetes pallidinucha) alimentándose de los frutos del cucharo blanco; la pava de monte (Penelope montagnii) alimentándose de las flores del sauco y de las flores de la curuba de monte; y el clarinero (Anisognathus igniventris) alimentándose del laurel de cera y el turno esmeraldo.

Otro grupo de aves que comunes en Bogotá y que se alimentan del néctar de las flores que ofrecen algunas plantas de nuestra ciudad, tanto en los parques como en los jardines y otras áreas verdes urbanas, son los colibríes y las diglossas.

Estas aves, y muchas otras que han sido registradas, pueden sobrevivir en las ciudades con corredores de vegetación natural a lo largo de las quebradas, humedales o ríos, los cuales mantienen la conectividad de la ciudad con sus áreas rurales circundantes, en donde la vegetación nativa es más extensa y representativa. No obstante, dentro de la matriz urbana, los parques también juegan un elemento esencial como hábitat para las aves.

En los parques que han sido visitados en Bogotá se han registrado 32 especies de aves, de las cuales se destacan la mirla patinaranja (Turdus fuscater), considerada la especie más abundante y con mayor asociación con las diferentes especies arbóreas y arbustivas sembradas en Bogotá. Otras de las especies de aves comúnmente encontradas en los parques urbanos son la torcaza, el copetón, el colibrí chillón, sirirí, palmero, azulejo, cucarachero, gallinazo o chulo, chamón y carbonero.

Entre las especies vegetales que presentan mayores asociaciones con la avifauna en los parques urbanos se encuentran el Guayacán de Manizales, caucho sabanero, pino romerón, nogal, caucho Tequendama, cerezo y sangregado, que son usados como recurso alimenticio y para la percha.

Las coberturas vegetales urbanas en Bogotá son refugio de especies migratorias entre los meses de septiembre y abril, en donde gran diversidad de aves se observan en la ciudad, como el atrapamoscas, verderones y buchipecosas, entre otras. Estas especies usan las coberturas vegetales urbanas para descansar y alimentarse, reponiendo sus fuerzas para continuar su viaje a áreas más amplias, con mayores recursos en donde pasan su temporada invernal.

La apuesta de la Administración Distrital por convertir a Bogotá en lugar predilecto para aves residentes y migratorias es una realidad. Ya son 162.000 árboles plantados en espacio urbano y zonas de restauración, los cuales contribuyen a la consolidación de un acogedor hogar para todos.

 
 

Líquenes, los sobrevivientes
extremos del mundo

Líquenes, los sobrevivientes extremos del mundo

 

Los líquenes son la asociación entre un hongo y un alga, gracias a esta relación, hoy, alrededor del mundo, ya son más de 17.000 especies de líquenes registradas. De ellas, aproximadamente 1.674 estarían en Colombia, de las cuales 133 han sido reportadas en la capital, a través del inventario del Jardín Botánico de Bogotá.

De acuerdo con estudios realizados hace algunos años por la Agencia Espacial Europea, quienes pusieron en órbita varios líquenes, encontraron que, de manera sorpresiva, tras 12 días en el espacio, estos no sufrieron daños y se recuperaron con rapidez. Asimismo, se ha encontrado que otros líquenes han desarrollado estrategias para vivir en la Antártida, soportando temperaturas de hasta -25 grados centígrados sobre la capa de hielo, demostrando la fortaleza de estos organismos para resistir a condiciones extremas.

El alga produce su propio alimento por medio del proceso de fotosíntesis, el cual consiste en transformar la energía del sol en energía aprovechable; en este punto, el alga produce azúcares las cuales son utilizadas por el hongo como alimento. El alga, por su parte, obtiene del hongo la protección necesaria para evitar la deshidratación, debido a que aumenta su capacidad de absorber agua.
 

Liquenes Nota Web
 

Desde tiempos memorables, los líquenes han sido pioneros colonizando ecosistemas, tanto en los trópicos como en los polos. Además, debido a sus características tan únicas pueden desarrollarse en medios con escasos nutrientes y condiciones ambientales extremas. Precisamente, algunos de ellos producen sustancias ácidas que ayudan a degradar rocas y pueden extraer con eficiencia fósforo, magnesio, calcio, potasio, azufre y hierro, contribuyendo a la formación del suelo.

Por otro lado, los líquenes también actúan como indicadores biológicos de la calidad del aire, debido a que su superficie no cuenta con una capa protectora, lo que los hace susceptibles a los cambios en el ambiente y a algunos contaminantes, como dióxido de carbono y lluvia ácida.

En el Distrito Capital se destacan algunas especies como la Flavopunctelia flaventorRamalina celastri y Usnea sp., las cuales fueron recolectadas en la cuenca alta del Río Bogotá y presentaron actividad antibacteriana frente a uno de los microorganismos que produce la neumonía (Klebsiella pneumoniae).

También es importante resaltar la especie Cora celestinoa, encontrada en la región de Sumapaz y dedicada al botánico español José Celestino Mutis. Su ejemplar tipo (el usado para describir esa nueva especie) está depositado en el Herbario del Jardín Botánico de Bogotá.

En cuanto a los usos y aprovechamientos de estos organismos, se ha identificado que en algunos países asiáticos varios líquenes se han utilizado como agentes terapéuticos, para lo cual se ingiere por vía oral para el tratamiento de infecciones pulmonares y del tracto respiratorio superior. También se aplica sobre la piel para el tratamiento de infecciones o úlceras externas.

 

Alcaldía entrega megaobra del Tercer Milenio
con 121 nuevos árboles

Alcaldía entrega megaobra del Tercer Milenio con 121 nuevos árboles

 

Una nueva y renovada cara se tomó la localidad de Santa fe, en el Parque Tercer Milenio. Son tres canchas sintéticas, una de fútbol 11 y dos de fútbol 5; pista recreativa de patinaje con cancha de hockey; gimnasio al aire libre, zona de juegos infantiles, skatepark, pista de BMX recreativa y 121 nuevos árboles, las obras con las que la Administración Distrital le da vida al centro de la ciudad. 

A partir de hoy,  los capitalinos podrán disfrutar de un nuevo espacio para la recreación, el entretenimiento, el deporte  y, sobre todo, para compartir en familia. Gracias a la inversión de 32.500 millones de pesos para la intervención de 150.000 metros cuadrados de lo que antiguamente fue una parte del sombrío Cartucho de Bogotá.

Además de las diferentes obras que incluye este parque, para garantizar el óptimo aprovechamiento de la ciudadanía la infraestructura es acompañada con 121 árboles de especies como guayacán de Manizales, pino romerón, cedro, carbonero y palma de cera, las cuales fueron seleccionada por ser nativas, atractivas para insectos y aves y presentar un buen comportamiento a los microclimas de la zona y la contaminación.

En ese sentido, el Tercer Milenio ahora será un espacio en el que las risas de los niños y el canto de las aves serán la música que acompañará a cada visitante y, qué mejor complemento que un aire más depurado y libre de CO2, gracias a los nuevos árboles que hoy nacen allí, pero que mañana serán los pulmones verdes del futuro.

Con estos 121 árboles, ya son más de 12.770 individuos los que esta Administración ha plantado en la localidad de Santa Fe.

 
 

Llega a Bogotá la primera plataforma
que registra las interacciones de flora y otros
organismos de los ecosistemas de la capital

Llega a Bogotá la primera plataforma que registra las interacciones de flora y otros organismos de los ecosistemas de la capital

 

Conocer cuáles son las plagas que pueden atacar los cultivos, identificar qué especies de árboles son las que proporcionan alimento o espacios de anidamiento para la avifauna, o reconocer las plantas adecuadas para sembrar en su jardín, son algunas de las inquietudes que por primera vez y a partir de hoy pueden ser consultadas a través de la ‘Red de Interacciones Bióticas de Bogotá D.C’, plataforma pionera en la ciudad.

Con el objetivo de brindar toda la información sobre los organismos que interactúan en las coberturas vegetales y en los diferentes ecosistemas de la capital, la Alcaldía de Bogotá, a través del Jardín Botánico, lanzó la ‘Red de Interacciones Bióticas de Bogotá D.C’, una gran base de datos que, a la fecha, contiene 4.071 interacciones que ocurren entre 1.652 especies distintas. Dichas cifras irán incrementando mes a mes, gracias a las actualizaciones de los investigadores, apoyados con cientos de fuentes de literatura científica y material multimedia obtenidos durante el trabajo de campo.

Cada interacción recopilada puede consultarse y explorarse interactivamente en forma de una red gráfica, a través de la página web del Jardín Botánico de Bogotá www.jbb.gov.co/redbiotica.

Llega a Bogotá la primera plataforma que registra las interacciones de flora y otros organismos de los ecosistemas de la capital

 

Con esta herramienta, toda la ciudadanía podrá beneficiarse. Por un lado, la comunidad científica puede usar la información contenida en la Red de Interacciones como datos de base para diversos estudios y análisis ecológicos. Por su parte, las entidades a cargo del arbolado también podrán consultar la plataforma para identificar qué especies de árboles son las que proporcionan alimento o espacios de anidamiento para la mayor cantidad de especies de avifauna.

Por otro lado, quienes deseen saber qué tipo de plantas son las que deben sembrar en sus jardines para atraer a vistosas y coloridas mariposas u otros visitantes florales como colibríes, podrán hacerlo a través de esta herramienta.

Asimismo, el sector agrícola también se verá favorecido, ya que a través de la Red de Interacciones Bióticas se pueden conocer cuáles son las posibles plagas que atacan las plantas de los cultivos, así como también los potenciales depredadores de estas.

La plataforma más grande a nivel mundial es GloBi (Global Biotic Interactions), quienes registran interacciones de todas las partes del planeta y, aunque tienen cientos de registros de interacciones, a nivel local para Bogotá este solo cuenta con tres registros de interacciones, mientras que ‘Red de Interacciones’ cuenta con más de 4.000, las cuales pueden visualizarse y explorarse gráfica e interactivamente.

 
 

Estudios del Jardín Botánico logran identificar algunos microorganismos asociados a los frailejones

Estudios del Jardín Botánico logran identificar algunos microorganismos asociados a los frailejones

 

Colombia es el segundo país con mayor representatividad de frailejones, albergando a 88 especies distribuidas en siete géneros. Sin embargo, del total de especies en el país, 36 están en alguna categoría de amenaza y, de estas, 23 están catalogadas en grado alto de amenaza.

De tronco grueso, generalmente único; hojas grandes y vellosas, y hojas muertas a lo largo que permanecen para protegerlos, los frailejones se caracterizan por crecer entre uno y cuatro centímetros por año y vivir más de 100. Asimismo, se destacan porque son capaces de almacenar hasta 25 veces su peso en agua, lo cual permite catalogarlos como “fabricas” de agua, al captar el líquido de la lluvia y la neblina y almacenarla para nutrir las quebradas y ríos que nacen en los páramos y que proveen, en su mayoría, al acueducto de Bogotá.

No obstante, y debido a la afectación generada por actividades como la agricultura, ganadería extensiva, minería de oro y carbón y el turismo no controlado, así como por organismos como escarabajos, hongos y polillas, los denominados ‘monjes de páramo’ se están desapareciendo, por lo que ha sido prioritario crear alternativas que promuevan su conservación, tanto a nivel nacional como departamental.

Estudios del Jardín Botánico logran identificar algunos microorganismos asociados a los frailejones

 

Es así como la Alcaldía de Bogotá, a través del proyecto de inversión 1121 para la conservación de los ecosistemas y la flora de Bogotá y la región, se ha enfocado en generar conocimiento para la formulación de herramientas que lleven a la protección de los frailejones en los páramos que rodean la ciudad, mediante la identificación de los hongos causantes de enfermedades en diferentes especies de monjes de páramo de San Francisco, Sumapaz, Pasquilla y el Tablazo.

De acuerdo con estudios realizados en los últimos años por el Jardín Botánico, los hongos que se han reconocido en las muestras de hojas de por lo menos cinco especies diferentes de frailejones son Alternaria sp., Cladosporium sp., Fusarium sp., Nigrospora sp., y Acremonium sp. Los cuatro primeros son microorganismos fúngicos reconocidos que atacan diversas especies de plantas ocasionándoles múltiples enfermedades, mientras que el último es un hongo microscópico que se alimenta de materia orgánica del suelo y, en algún momento, puede afectar las plantar por medio de las heridas o lesiones.

Estudios del Jardín Botánico logran identificar algunos microorganismos asociados a los frailejones

 

Por otro lado, en el suelo de los frailejones se encontró Penicillium sp., Cladosporium sp., Fusarium sp., Rhizopus sp., Aspergillus sp. y Mucor sp., hongos diminutos que cumplen diferentes roles en el suelo, como por ejemplo liberar nutrientes asimilables, descomponer la materia orgánica o los patógenos que las afectan.

A través de la Subdirección Científica del Jardín Botánico de Bogotá, el reto de la Administración es continuar investigando para determinar si estos hongos, solos o en conjunto, son los responsables de las afectaciones que se han observado sobre los frailejones, los cuales también cumplen otros papeles ecológicos importantes, al servir de refugio a una diversidad de insectos y proveer alimento para algunas aves de montaña.

 
 

Así luce la nueva colección de oro
de la Virgilio Barco

Así luce la nueva colección de oro de la Virgilio Barco

 

Entre carbonero rojo, yarumo, palma de cera y sietecueros, entre otros, 132 nuevos árboles hacen parte de lo que fue denominada como una ‘colección de oro’ ubicada a los alrededores de la Biblioteca Virgilio Barco, una recopilación de los mejores árboles de la zona y de la capital, que hoy crecen gracias a la Alcaldía de Bogotá.

Como parte de la iniciativa de BiblioRed en querer fomentar valores como el amor, responsabilidad, conservación y participación ambiental, funcionarios de la red de bibliotecas se unieron a una jornada de plantación, liderada por la Administración Distrital, en la que se seleccionaron las especies que mejor se adaptan a las condiciones microclimáticas y a la contaminación urbana del sector.

Alejandra Lozano, promotora de lectura, afirmó que “tener la oportunidad de plantar un árbol es como si tuvieras oro en la manos, es por esto que todos tenemos la responsabilidad de proteger el medio ambiente para transformar un país, a la sociedad y vivir en un mundo donde reine el equilibrio ecológico para una mejor calidad de vida de todos”.

De esta manera, le estamos cumpliendo a la ciudad al incrementar la cobertura vegetal, con criterios ecológicos, forestales y sostenibles, para hacer de Bogotá la mejor ciudad.

 
 

Ya son 15.000 los árboles
replantados en Bogotá

Ya son 15.000 los árboles replantados en Bogotá

 

La alcaldía de Bogotá continúa haciendo replantes a lo largo y ancho de la capital, con el fin de tener especies aptas a los microclimas de la ciudad y resistentes al estrés urbano, plagas o enfermedades.

Es por esto que, continuamente, ingenieros de la Secretaría de Ambiente realizan un monitoreo permanente al arbolado de la ciudad, para determinar qué especies en Bogotá presentan algún tipo de riesgo para los habitantes. Es así como en lo corrido de este año cerca de 1.150 árboles se han caído en Bogotá. Dentro de las especies que son más propensas al volcamiento está el pino.

Un claro ejemplo de esta situación es el parque Córdoba, donde hace 35 años la comunidad plantó cinco pinos que hoy presentan inclinación excesiva y  tronco podrido, generando un riesgo de caída, afectando a las familias y escuelas de fútbol que visitan el  parque.

José Rojas, miembro de la junta de acción comunal, afirmó: “La labor que está haciendo la Alcaldía con respecto a los árboles que están en riesgo, como los de nuestro parque, es muy importante porque nos ayuda a reemplazar los árboles viejos y que no pertenecen a nuestro ecosistema, gracias a la plantación de árboles nuevos y nativos como el pino romerón, carbonero rojo y palma de cera, que mejorarán las zonas verdes de la ciudad”.

Esta Administración ha plantado cerca de 398.787 árboles, a través del Jardín Botánico, IDRD, Empresa de Acueducto, Secretaría de Ambiente y el Instituto de Desarrollo Urbano.

 
 

Equipos de Club de Ciencias e Interpretación Ambiental del Jardín Botánico de Bogotá logran reconocimiento en el sexto congreso Latinoamericano de Etnobiología

Equipos de Club de Ciencias e Interpretación Ambiental  del Jardín Botánico de Bogotá logran reconocimiento  en el sexto congreso Latinoamericano de Etnobiología

 

Representantes del equipo de Club de Ciencias e Interpretación Ambiental del Jardín Botánico de Bogotá, viajaron el pasado 24 de septiembre a la ciudad de Sucre, en Bolivia, para participar del Sexto Congreso Latinoamericano de Etnobiología.

El evento, que abordó importantes temáticas relacionadas con la educación y la cultura en los pueblos indígenas, reunió a 600 expertos y académicos de América Latina,

“Presentamos cuatro ponencias dentro de dos simposios diferentes, relacionadas con nuestro Club de Ciencias y con el acercamiento al conocimiento que hemos logrado con las comunidades indígenas que se encuentran actualmente en Bogotá”, comentó Angélica Higuera, Coordinadora del Club de Ciencias del JBB.

Las buenas prácticas expuestas en este congreso por el equipo del Jardín fueron exaltadas por los asistentes, quienes reconocieron que los procesos educativos adelantados con niños por parte del Club de Ciencias marcaban un precedente dentro del campo de la etnobiología.

Estas fueron las ponencias presentadas:

1)      Ruta de descubrimiento ambiente y sociedad: un acercamiento al conocimiento de las comunidades indígenas en el Jardín Botánico de Bogotá.

2)      Agricultura Urbana como estrategia para garantizar las buenas prácticas alimentarias: en el marco del programa Club de Ciencias del Jardín Botánico de Bogotá.

3)      Club de Ciencias Jardín Botánico de Bogotá José Celestino Mutis: vive la ciencia y aprende con la pasión de un explorador.

4)      Proyecto Club de Ciencias: 20 años.

 

Robots agricultores llegan
al campo colombiano

Robots agricultores llegan al campo colombiano

 

Con una mirada a un futuro más cercano se llevó a cabo el reto de innovación y robótica agrícola, un evento cuyo objetivo es contribuir a la agricultura del campo colombiano, a través de robots que tienen la capacidad de preparar la tierra, detectar plagas, sembrar, cosechar y realizar un constante monitoreo de los cultivos.

Cosecha bot, Ant bot y Predator son hasta ahora los primeros agricultores del futuro que, gracias a la Alcaldía de Bogotá, la Universidad Distrital, Aerospaces and Electronic Systems Society y el Jardín Botánico, los estudiantes del programa de Ingeniería Mecatrónica, desde ahora serán los guardianes del campo junto con  los campesinos y son el referente para futuras generaciones.

Carlos Avellaneda, participante del evento, indicó: “nosotros como jóvenes  somos muy creativos e imaginativos, vemos el mundo con otros ojos y por esta razón nosotros somos los que debemos ayudar a los agricultores, que son los que hacen posible que el alimento esté en nuestra mesa”.

 

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